La Academia de Niñas Oushun está repleta de hijas de familias tradicionales y políticas, donde un escándalo acabaría con una carrera. El protagonista es contratado como conserje. Ese título es solo una tapadera. Su verdadero trabajo es ser «danyuu»: interpretar al hombre ideal de cada alumna para que sus deseos nunca salgan de las instalaciones. Su primera clienta es Ichijou Saeki, presidenta del consejo estudiantil, inigualable en calificaciones y modales, de un linaje que ya ha dado un primer ministro. En público, ella es a quien todos admiran. En privado, quiere todo lo contrario. Él no la corteja. Se mantiene en el papel que ella necesita: su amo, para que la chica que dirige la academia pueda finalmente dejar de fingir la perfección.