Retomando justo después del intenso encuentro, impulsado por el calor, en la cabina telefónica, donde Yoshi (un joven que estaba cazando insectos) y Sachi (una chica de la ciudad que se había quedado varada) se desnudaron, tuvieron sexo espontáneo y se rindieron al momento en medio del bochorno veraniego y la incómoda cercanía (provocada en parte por un insecto escapado que causó pánico y les hizo abrazarse).
Finalmente llegan a la casa de la familia de Yoshi en el campo remoto, el destino original de Sachi (lo que da a entender que está de visita o que tiene alguna conexión). Sachi intenta saludar con entusiasmo a la familia, pero Yoshi le informa que todos están fuera y no volverán hasta la mañana siguiente, dejando la casa vacía y en silencio. Esto crea una tensión incómoda y cargada entre ellos: la excitación persistente de antes, la vergüenza y la privacidad de la casa aislada.
Sachi decide darse una ducha para quitarse el sudor y la pegajosidad de su anterior escapada, pero la configuración del baño rural (un ofuro tradicional o un sencillo estilo campestre) le resulta desconocida y rústica en comparación con la vida de la ciudad. A pesar de estar desnuda, llama casualmente a Yoshi al baño, lo que les lleva a bañarse juntos, a tocarse íntimamente y a que la pasión vaya en aumento. El episodio se centra en su exploración juvenil en la casa vacía: vacilantes al principio, luego acalorados con besos, juegos previos (masturbación manual, felaciones implícitas en las etiquetas) y sexo vigoroso en varias posiciones (misionero, perrito, posiblemente vaquera), basándose en su nueva química. Hace hincapié en el romance convencional, los cuerpos empapados de sudor, los finales con corrida interna y la emoción de la indulgencia secreta en un entorno privado y rural, que culmina en múltiples rondas mientras se rinden al deseo de nuevo, explorando «una vez más» en la libertad de la casa vacía.